Detector de Clichés

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Algunos clichés se cuelan en los borradores porque son lo primero que viene a la mente: “al final del día”, “pensar fuera de la caja”, “frutos fáciles”, “mover la aguja”. Este detector compara tu texto con una lista fija de diez clichés comunes del inglés e informa cuántas veces aparece cada uno. Es un aviso rápido para las frases más gastadas, no un editor de estilo completo: cómo reescribir cada coincidencia lo decides tú.

Cómo funciona el detector de clichés

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    Pega tu borrador

    Cualquier longitud. Funciona en ensayos, correos electrónicos, textos de marketing, ficción o documentos internos.

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    El texto se compara con diez clichés comunes

    El escaneo cubre diez de las frases inglesas más gastadas, desde "al final del día" hasta "mover la aguja".

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    Las coincidencias aparecen con su número

    Cada frase que aparece se lista una vez con el número de veces que ocurre. Sin coincidencias significa que tu borrador está limpio de estas diez.

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    Corta o reescribe las coincidencias tú mismo

    El detector no reescribe nada. Solo te dice qué clichés aparecen; tú decides si conservar, ajustar o eliminar cada uno.

Las diez frases que comprueba el detector

  • “Al final del día” → en última instancia o elimínala
  • “Pensar fuera de la caja” → pensar con creatividad o quítala
  • “Frutos fáciles” → victorias rápidas o casos simples
  • “Cambiar las reglas del juego” → gran mejora o nombra el efecto real
  • “Lo mejor de ambos mundos” → nombra los dos beneficios
  • “Solo el tiempo lo dirá” → ya veremos
  • “Más vale tarde que nunca” → todavía podemos empezar
  • “Una aguja en un pajar” → nombra la dificultad concreta
  • “De vanguardia” → líder o lo más nuevo
  • “Mover la aguja” → marcar una diferencia real

Cuándo los clichés están bien

  • En el diálogo, los personajes hablan con clichés.
  • En el humor, subvertir un cliché requiere usarlo primero.
  • En la escritura informal donde el registro es conversacional.
  • Con límites de palabras estrictos, donde un cliché comprime una idea más rápido que una paráfrasis. Tuits, pies de foto, SMS.

Cuándo son fatales

  • En la escritura profesional donde reclamas experiencia, “aprovechar sinergias y avanzar” le dice al lector que no tienes nada nuevo que decir.
  • En la prosa de ficción, “sus ojos eran charcos de azul profundo” adormece al lector.
  • En ventas y marketing, los clichés rebotan en lectores modernos entrenados para saltárselos.
  • En el periodismo, los editores los eliminan sin piedad.

Lo que el detector no detecta

Todo lo que está fuera de estas diez frases. Los clichés más sutiles, la verbosidad general, la voz pasiva y los problemas de legibilidad pasan desapercibidos; el detector es un aviso para los infractores más comunes, no una revisión de estilo. Para la verbosidad, la voz pasiva y la legibilidad, combínalo con las herramientas relacionadas que se enlazan abajo.

Preguntas frecuentes

No, los clichés pueden encajar en un público o registro. El detector presenta candidatos; tú decides si conservar, ajustar o eliminar según el contexto. Un mensaje rápido a un colega tolera un “al final del día”; un capítulo de novela, no.

Los correctores gramaticales marcan errores mecánicos (comas mal colocadas, concordancia sujeto-verbo). Los clichés son gramaticalmente correctos; el problema es que están gastados. El detector complementa a las herramientas de gramática, no las reemplaza.

No. Las diez frases están en inglés, con variantes de EE. UU. y Reino Unido donde difieren. Otros idiomas tienen sus propios repertorios de clichés que este detector no cubre.

Sí. El texto que pegas se envía al servidor cuando ejecutas la comprobación, y en modo embudo también viaja en el enlace de la página entre pasos. Nada se almacena al terminar la comprobación, pero si quieres que el texto siga siendo privado, no lo pegues aquí.

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